La Fiebre en el Parto: Causas, Riesgos y Cómo gestionarla

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La fiebre durante el parto, también conocida como fiebre intraparto, es una complicación que puede surgir por diversas causas, siendo las más frecuentes las infecciones intrauterinas (como la corioamnionitis) o los efectos de la anestesia epidural (fiebre no infecciosa). Identificar su origen es fundamental para aplicar el tratamiento adecuado, ya que puede tener consecuencias significativas tanto para la madre como para el bebé.

En este artículo mencionaremos las causas de la fiebre intraparto, sus posibles complicaciones, las estrategias de manejo clínico y las recomendaciones para prevenir riesgos.

Fiebre durante el parto

¿Qué causa la fiebre durante el parto?

La fiebre intraparto podría clasificarse en dos grandes grupos según su origen:

 

A. Causas infecciosas

La corioamnionitis (infección intraamniótica) es la principal causa de fiebre durante el trabajo de parto. Ocurre cuando bacterias del tracto genital ascienden hacia el útero, infectando las membranas placentarias y el líquido amniótico. Los microorganismos más comunes incluyen:

  • Streptococcus agalactiae (estreptococo del grupo B)
  • Escherichia coli
  • Ureaplasma urealyticum

Factores de riesgo para corioamnionitis:

  • Rotura prolongada de membranas (>18 horas)
  • Exámenes vaginales repetidos sin asepsia adecuada
  • Parto prolongado
  • Colonización previa por estreptococo del grupo B

 

B. Causas no infecciosas

La anestesia epidural es una de las causas más frecuentes de fiebre intraparto no infecciosa. Se estima que entre el 15% y 30% de las mujeres que reciben epidural desarrollan un aumento en la temperatura corporal (fiebre de epidural).

Mecanismos propuestos:

  • Alteración en la termorregulación corporal debido al bloqueo nervioso
  • Disminución de la sudoración y vasodilatación
  • Respuesta inflamatoria inducida por la analgesia

¿Por qué es peligrosa la fiebre intraparto?

La fiebre durante el parto no es solo un síntoma aislado; puede tener graves implicaciones tanto para la madre como para el recién nacido. 

 

Impacto en la madre

  • Mayor riesgo de parto instrumental o cesárea: La fiebre puede estar asociada con dinámicas uterinas ineficaces, aumentando la probabilidad de partos prolongados o distócicos.
  • Hemorragia posparto: La infección intrauterina puede afectar la contractilidad del útero, elevando el riesgo de sangrado excesivo.
  • Sepsis materna: En casos graves, la corioamnionitis no tratada puede evolucionar a una infección sistémica potencialmente mortal.

 

Impacto en el bebé

  • Depresión neonatal: Los bebés de madres con fiebre intraparto tienen mayor riesgo de nacer con Apgar bajo, hipotonía (tono muscular reducido) y dificultad respiratoria.
  • Síndrome de respuesta inflamatoria fetal (SRIF): La fiebre materna desencadena una respuesta inflamatoria en el feto, lo que puede generar taquicardia fetal y mayor riesgo de encefalopatía neonatal.
  • Sepsis neonatal: La infección intrauterina puede transmitirse al bebé, requiriendo antibióticos intravenosos y, en casos graves, ingreso en UCI neonatal.

Manejo clínico de la fiebre intraparto

El manejo clínico de la fiebre intraparto es crucial y su abordaje depende directamente de si el origen de la fiebre es infeccioso o no infeccioso. Sin embargo, la distinción entre estas dos causas no siempre es sencilla, lo que complica el diagnóstico y el tratamiento inicial.

 

Fiebre por infección (corioamnionitis)

Antibioterapia inmediata: El esquema más usado es ampicilina + gentamicina, con cobertura adicional para anaerobios en casos graves (ej. clindamicina).

Finalización del parto: Si la infección es confirmada, se recomienda acelerar el parto (ya sea vaginal o por cesárea) para reducir riesgos.

Monitorización fetal continua: Para detectar signos de sufrimiento fetal (taquicardia, pérdida de variabilidad).

 

Fiebre por epidural

✔️ Control térmico: Uso de paños fríos, hidratación y ajuste de la dosis de analgesia.

✔️ Exclusión de infección: Aunque la epidural puede causar fiebre, siempre debe descartarse una infección subyacente.

 

Prevención y recomendaciones

  • Profilaxis antibiótica en rotura prolongada de membranas: Si la bolsa se rompe y el parto no inicia en 18 horas, se recomiendan antibióticos para prevenir corioamnionitis.
  • Limitación de tactos vaginales innecesarios: Cada examen aumenta el riesgo de introducir bacterias.
  • Monitorización estrecha en mujeres con epidural: Registrar temperatura cada 1-2 horas para detectar hipertermia temprana.

 

¿Qué hacer si aparece fiebre después del parto?

La fiebre puerperal (después del parto) puede deberse a:

  • Endometritis (infección uterina)
  • Mastitis (en madres lactantes)
  • Infección de la herida quirúrgica (en cesáreas)

Importante: Siempre se debe buscar atención médica si la fiebre persiste o supera los 38°C, especialmente si hay dolor abdominal, sangrado anormal o mal olor en loquios.

 

Conclusión: Un manejo adecuado es clave

La fiebre durante el parto es una condición que requiere diagnóstico rápido y manejo adecuado para evitar complicaciones graves. Las matronas y el equipo médico juegan un papel esencial en la detección temprana y el tratamiento apropiado, garantizando la seguridad tanto de la madre como del bebé.

Si estás embarazada o trabajas en el ámbito de la salud, conocer estas señales de alarma y las medidas preventivas te permitirá contribuir a una experiencia de parto más segura para todos.

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